sábado, 28 de febrero de 2015

Un nuevo síndrome latinoamericano

Podemos soportarlo todo, excepto la verdad.

http://www.analisislatino.com/notas.asp?id=7845

Entre los comisarios y el mercado

¿Es preferible el comisario o el mercado? Los comisarios son despreciables policías del pensamiento que exigen un insoportable sometimiento. El mercado –la libre preferencia de la sociedad—no tiene corazón y los artistas e intelectuales pueden naufragar, pero hay libertad. El mercado es mil veces mejor

http://www.eldiarioexterior.com/entre-los-comisarios-y-el-mercado-45437.htm

jueves, 26 de febrero de 2015

Economía en una lección

Entonces Hazlitt observa el progreso como un proceso provocado por ámbitos abiertos en los que la creatividad desempeña un rol crucial y las mejoras en ingresos en términos reales con externalidades positivas que se deben a las tasas de capitalización que generan otros no como una consecuencia buscada sino al buscar la mejora personal de quienes hacen posible esas crecientes tasas. Cada uno persiguiendo su interés personal, en paz y en libertad hacen posible la mejora del prójimo puesto que para progresar deben satisfacer los intereses de terceros.

http://www.libertadyprogresonline.org/2015/02/25/economia-en-una-leccion/

"Cristina está deseosa de que alguien la eche"



"El silencio del papa Francisco y las cosas que dice me llaman mucho la atención. Me parece que está demasiado kirchnerista. El Papa le dijo cosas horribles a México el otro día, tuvo que salir a pedir perdón. Lo que yo creo en este asunto es que en determinados sectores de la Iglesia católica impera el populismo", dijo Battle.

http://www.urgente24.com/237058-cristina-esta-deseosa-de-que-alguien-la-eche

“Discutimos tanto sobre encuestas porque los políticos no laburan de políticos







“Discutimos tanto sobre encuestas porque los políticos no laburan de políticos

Guerra de encuestas 2015. Pero el mismo día en que Mauricio Macri aparece N°1 en algunas encuestas, aparece N°3 en otras. Y Sergio Massa, al revés: de N°1 a N°3 en esas mismas encuestas, aunque en otras sigue liderando. Es obvio que todo eso provoca un desprestigio de las encuestas. La pérdida de credibilidad sucede porque alguien utiliza las encuestas para intentar torcer el rumbo de la campaña preelectoral. Sin embargo, las encuestas no pueden reemplazar a la política. Tampoco el marketing. El desprestigio de la política es el motivo de la supremacía de las encuestas y del marketing. Esa fue parte del diálogo con Celia Kleiman, de la consultora Poll Data; y Pablo Knopoff, de Inosomía Consultores, este miércoles (25/02) en el programa Urgente24 Radio (Concepto FM 95.5).

"Si los que hacemos encuestas nos concentramos con rigor metodológico para brindar información iríamos por el buen camino. Estamos discutiendo sobre las encuestas porque falta debate político."
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Año electoral 2015 algo demorado porque el llamado 'caso Nisman' ocupó la agenda de los 2 meses iniciales del calendario. Entonces, al concluir febrero aparecen encuestas de opinión pública intentando recuperar el tiempo perdido. O reordenar el escenario. Interesante punto de vista: ¿realmente las encuestas pueden torcer el rumbo o es una exageración de parte de políticos desesperados porque se han quedado sin política? 

En Urgente24 Radio, la socióloga Celia Kleiman -de Poll Data- explicó una metodología habitual para que algunas encuestas resulten diferente a otras: “Las encuestas telefónicas, que son más baratas de hacer, tienden a dar resultados diferentes a las encuestas presenciales, que son más onerosas. La encuesta telefónica intenta marcar tendencia porque es de ejecución más veloz pero su universo no es la población total y se circunscribe a quienes tienen línea fija de telefonía, ni siquiera considera los teléfonos móviles. Y nos provoca un problema metodológico, o varios: ni siquiera se puede determinar con certeza el margen de error sino que el que se pone es puro formalismo”.

Por otra parte, su colega Pablo Knopoff, de la consultora Isonomía, hizo hincapié en la función de las encuestas: “¿Cuál es el uso de las encuestas? Hay que saber si hacemos encuestas con intenciones de buscar información para tomar decisiones o si las hacemos para un uso propagandístico”. 

Ambos concluyeron que los políticos hablan de las encuestas más que la gente, y el llamado 'círculo rojo' de la política lo hace para no hablar de ciertas carencias políticas: “Estamos discutiendo sobre las encuestas porque falta debate político”, agregó Knopoff.

Aquí el diálogo:

Edgar Mainhard: -Las encuestas son complicadas de comprender para muchos si en el mismo día (Mauricio) Macri lidera algunas y (Sergio) Massa otras, luego si Massa pasa de primero a tercero y (Daniel) Scioli sigue segundo en el peor mes d Cristina, alguna gente ya no entiende nada. ¿Cómo es que los resultados pueden ser tan diferentes entre las encuestas? Buenas tardes Celia Kleiman, titular de Polldata Consultores.

Claudio Chiaruttini: -Negro sobre blanco: ¿Cómo se hace una encuesta trucha?

Celia Kleiman: -No quisiera pensar en que se hacen truchas. Lo que pasa es que todas las encuestas que se publican son encuestas telefónicas. La encuesta telefónica marca tendencias pero el universo que consideran no es la población total sino quienes tienen y utilizan línea de telefonía fija y ahí ya estamos en un problema. Ni siquiera se puede determinar con certeza el margen de error. Una encuesta presencial es mucha más cara porque hay que poner personas tocando timbres de los hogares y mostrando las planillas, y lleva un mes para hacerla realmente bien. ¿Cómo se determina el nivel socioeconómico en una encuesta telefónica? Luego, hay segmentos que resultan sub-representados, en especial, el nivel educativo bajo y los jóvenes de 18 a 29 años. La diferencia en los resultados es enorme.

EM: -Pablo Knopoff, ¿cuál es tu opinión al respecto?

Pablo Knopoff: -Me animaría a sumar una pregunta: ¿cuál es el uso que se dará a esa encuestas? Si hacemos encuestas con intenciones de buscar información y tomar decisiones quien las tenga que tomar o si están pegadas a un uso propagandístico. Los resultados son muy visibles de los usos de las encuestas.

CCh: -Hay una estrategia que se usa de hace unos años en la Argentina y que consiste en 'construir la encuesta'. Es válida esta estrategia desde el punto político pero ¿cómo afecta esto al mundo de las encuestas?

CK: -Difundir una encuesta falsa es absurdo porque lo que dice en la encuesta no está presente en la realidad y la población no va a cambiar su punto de vista porque un encuestador afirme lo contrario. Tampoco influye en el votante la difusión de la intención de voto de otros. Influye más sobre el candidato y su campaña comunicacional, que a su vez determina la opinión del potencial elector. Las encuestas pueden ayudar al candidato a saber si lo está haciendo bien o mal pero no es una herramienta para aliviarle el trabajo de convencer al electorado.

CCh: -En el momento cuando estamos construyendo la campaña electoral, ¿la encuesta es un dato de información política y un acto político en sí mismo o no?

CK: -Quizás no lo es para la población.

CCh: -Pero ¿la gente no cree que las encuestas son veraces en la mayoría de los casos…?

PK: -No. Hay mucha discusión teórica pero en lo práctico hacemos testeos o apariciones de terceros y en ese sentido la incidencia es casi nula. Si vos publicás en un mismo día una encuesta que se contradice con otra es aún más reducido el nivel de incidencia. La política está haciendo un juego propagandístico de las encuestas.

CK: -Está sobredimensionada la importancia del impacto de la publicación de encuestas.

EM: -¿Existe la encuesta perfecta? ¿Existe un estándar metodológico que diga “esta es a prueba de error, críticas y sospechas”?

CK: -La encuesta más precisa es la encuesta hecha en hogares, donde mostrás el listado de candidatos en vivo y en directo a las personas, donde tenés una visión de unidades de viviendas y un recorrido de los barrios donde podés establecer un margen de error preciso.

PK: -Sí, coincido. Si trabajás metodológicamente con buena fe, con criterio no hay duda. En Argentina es difícil tener con absoluta certeza sobre los niveles socioeconómicos, muchos datos de los que tenemos es difícil confiar.

CCh: -¿No estamos hablando demasiado de encuestas porque en realidad lo que está faltando es construcción de los políticos o dialogo político de los políticos?

CK: -Es probable, por un lado. Las encuestas han surgido en 1983 que es cuando empezaron a aparecer con la democracia y luego se produjo un boom hasta esta exageración de depositar en ellas más de los que realmente dan.

PK: -Si los que hacemos encuestas nos concentramos con rigor metodológico para brindar información iríamos por el buen camino. Estamos discutiendo sobre las encuestas porque falta debate político.








Nisman: ¿El nuevo “Zeta”?

Se trata de entender de una buena vez para siempre que la falta de idoneidad, la agresión permanente como sistema, la descalificación y el agravio para quienes osan criticarlos, la perversión de las instituciones, la utilización de los mecanismos del estado para el enriquecimiento personal y la instalación del miedo social desde el gobierno tienen graves consecuencias de larga permanencia en el tiempo.
Si esto no ocurre la muerte del fiscal habrá sido sólo una anécdota funesta más de las tantas que jalonan la historia política de este país, los ríos de tinta que se han derramado con motivo de la muerte de Nisman habrán ido a desembocar como tantas otras veces en el ancho mar de la proverbial amnesia argentina y en poco tiempo la sociedad volverá a remontar penosamente la simbólica roca de Sísifo en el inframundo en que la sumió el kirchnerismo.

http://informadorpublico.com/2015/02/26/nisman-el-nuevo-zeta/

miércoles, 25 de febrero de 2015

El mito del socialismo



ContraPeso.info presenta una idea de Armando Ribas
Agradecemos al autor y al Instituto Acton de Argentina el amable permiso de publicación.

En un artículo de John Hanas que me enviaran recientemente titulado El Mito del Rule of Law, el autor hace una crítica virulenta al sistema que cambiara la historia universal.
El mismo fue llamado capitalismo por Marx, y de esa crítica surgió́ primero el comunismo y seguidamente la social democracia. La caída del Muro de Berlín y la actual crisis europea son la prueba manifiesta de lo que me permito calificar El Mito del Socialismo.
El sistema del Rule of Law comenzó́ en Inglaterra con la Revolución Gloriosa de 1688 cuando se tomo conciencia del pensamiento de John Locke respecto a la naturaleza humana y en función de ello se determinó la necesidad de limitar el poder político.
Consecuentemente, abandonar el criterio prevaleciente del derecho divino de los reyes tomando conciencia de que los monarcas también son hombres. Seguidamente reconoció́ el derecho de propiedad y que el principio fundamental de la libertad era el derecho del hombre a la búsqueda de la felicidad.
En virtud de la aplicación política de estos principios se produjo la Revolución Industrial. Es decir, el comienzo de la generación de riqueza por primera vez en la historia.
Esos principios fueron llevados a sus últimas consecuencias por los Founding Fathers en Estados Unidos a partir de la Constitución de 1787 y el Bill of Rights de 1791.
Dicho sistema parte de la concepción de que el gobierno es una administración de hombres sobre hombres, que implica la aceptación de la naturaleza humana y por consiguiente la falibilidad del hombre, que está reconocida en el Evangelio.
En función de ese reconocimiento James Madison puso en claro que los hombres no eran ángeles y por ello era necesario el control de los gobernantes, para lo cual no bastaba la decisión del pueblo. Esa concepción fue también reconocida por David Hume que escribió́:
“Es imposible cambiar o corregir nada material en nuestra naturaleza, lo más que podemos hacer es cambiar nuestra circunstancia y situación y rendir a la observancia de las leyes de la justicia nuestro más cercano interés y su violación el más remoto”.
Al respecto el autor del artículo citado sostiene “que las leyes políticas no son consistentes con la ley natural, por tanto son descalificadas a priori”.
Esta observación nos hace volver a Locke cuando dijo: “lo que importa no es la ley sino qué ley”. Y en ese sentido Hayek escribió́ que “No es lo mismo una ley que regula el transito que una que dice dónde tenemos que ir”.
Y siguiendo con la importancia de esta concepción Hume dijo:
“El sentido de la justicia no está́ derivado de la naturaleza, sino que surge artificialmente. Esto no quiere decir que sea arbitrario, sino hecho por los hombres”.
Por ello asimismo sostuvo:
“Es solamente por el egoísmo y la limitada generosidad de los hombres, en conjunto con la escasa provisión que la naturaleza ha hecho para sus necesidades, que la justicia deriva su origen”.
En función de esa realidad en Estados Unidos se tomo igualmente conciencia de la justicia y en 1793 en el caso Madison vs. Marbury el juez Marshall llegó a la siguiente conclusión:
“Todo gobierno que ha formado una constitución, la considera la ley fundamental, por tanto toda ley contraria a la Constitución es nula. Y es la función y el deber del poder Judicial el decir qué es la ley”.
A partir de ese concepto que había sido declarado previamente por Hamilton se constituyó el proceso denominado Judicial Review (Revisión Judicial).
Y por ello también Adam Smith había tomado conciencia de esta realidad jurídica que escribió́:
“Cuando el Poder Judicial está unido al Ejecutivo, hay escasamente una probabilidad de la justicia no sea convertida en lo que tradicionalmente se denomina política”.
Este sistema ha sido, no obstante su éxito histórico, descalificado éticamente por Marx como capitalismo que es la explotación del hombre por el hombre.
La idea del socialismo por supuesto es la antítesis del liberalismo que entraña el Rule of Law. El principio original del socialismo parte del pensamiento de Rousseau respecto a la necesidad de crear un hombre nuevo y que la propiedad privada era el origen de las desigualdades del hombre.
Estos principios fueron avalados por Kant que consideraba a Rousseau el Newton de las Ciencias Morales. Consecuentemente estableció los Imperativos Categóricos y por consiguiente descalificó éticamente el derecho del hombre a la búsqueda de la felicidad, pues no se hacía por deber sino por interés.
Siguiendo esos principios surgió Hegel quien sostuvo que “El Estado es la divina idea tal como se manifiesta en la Tierra”. En función de ese concepto concluyó que el individuo no tenía más razón de ser que su pertenencia al Estado, por tanto la guerra era el momento ético de la sociedad.
Aquí se encuentra la fuente de la moral racionalista que determinara el totalitarismo en función de la Diosa Razón en sustitución del Derecho Divino de los Reyes.
Finalmente llegó Marx que como antes se dijo descalificó el Rule of Law como capitalismo o la explotación del hombre por el hombre. Y discutiendo a Hegel sobre la virtud de la burocracia engendró la Dictadura del Proletariado con el objeto de eliminar la propiedad privada, y en función de ello el Estado desaparecería y se crearía un cielo en la Tierra.
De estos principios se derivaron los totalitarismos del Siglo XX, comunismo, fascismo y nazismo. El capitalismo quedaba degradado por crear la desigualdad económica.
Y en busca de la igualdad llegó Eduard Bernstein, quien en su Las Precondiciones del Socialismo discutiendo a Lenin sostuvo que al socialismo se podía alcanzar sin revolución y democráticamente.
Y llegó la social democracia que se padece hoy. Como antes he dicho el socialismo es la denominación dada por El Iluminismo a la demagogia, descrita por Aristóteles hace 2.500 años.
Una vez más puedo decir que el Rule of Law no es un mito, sino que el mito surge de quienes pretenden descalificarlo, ignorando la falibilidad del hombre y en virtud de ello provocar el absolutismo político.
Así llegaron Robespierre, Mussolini, Hitler, Stalin y en la actualidad tenemos a Fidel Castro. Por tanto el intento de la izquierda de considerar al Fascismo como derecha, para descalificar los derechos individuales, es otra de las falacias que vive el mundo político.
Otro aspecto con el que discrepo con el autor es cuando se refiere a que la ley evoluciona. Lo que evoluciona es el mundo de acuerdo con la ley.
Si se cambia la ley que permitió que el mundo evolucionara por primera vez en la historia, entonces es el mundo el que deja de evolucionar. La evolución ha sido la consecuencia de la ley basada en el principio fundamental de la libertad: “El derecho del hombre a la búsqueda de la felicidad”.
Por las razones expuestas también puedo concluir que la ideología tampoco evoluciona respecto a la que determinara el mundo en que vivimos.
La ideología en que se basa el Rule of Law es determinante y un cambio de la misma implica por definición la negación del respeto a los derechos individuales. Consecuentemente aparece el socialismo en la supuesta búsqueda de la igualdad, que crea la desigualdad del absolutismo político y genera las crisis que se padecen hoy.
ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas

lunes, 23 de febrero de 2015

¿Qué pasaría si todo se remunerara por el mérito? ¿O si se aplicara a fondo la justicia “social”?





"Sólo hay una diferencia entre un mal economista y uno bueno: el mal economista se limita al efecto visible; el buen economista tiene en cuenta tanto el efecto que puede ser visto como los efectos que deben ser previstos."
Frederic Bastiat

Comenta Hayek, “La Constitución de la Libertad”(1960):
Aunque la mayoría de la gente considera muy natural la pretensión de que todos sean recompensados tan sólo por los merecimientos de su esfuerzo y trabajo, tal afirmación se basa en una colosal soberbia. Se presume que en cada caso individual somos capaces de juzgar si la gente ha utilizado bien las diferentes oportunidades y talentos que se le han dado y hasta qué punto son meritorios sus logros a la luz de las circunstancias que los han hecho posibles. Se presume, por tanto, que ciertos seres humanos se encuentran en situación de determinar en forma concluyente el valor de una persona y que poseen títulos para establecer lo que ésta puede lograr. Se presume, en definitiva, lo que los argumentos en favor de la libertad rechazan: que podemos conocer y conocemos todo lo que guía a las acciones personales. Una sociedad en la que se estatuyese la posición de los individuos en correspondencia con las ideas humanas de mérito sería el polo más diametralmente contrario a la sociedad libre. Sería una sociedad en la que se recompensaría a los hombres por las obligaciones cumplidas en vez de por el éxito; una sociedad en la que cada movimiento individual vendría guiado por lo que otras gentes pensasen y en la que cada persona se vería relevada de la responsabilidad y del riesgo de la decisión. Si nadie posee conocimiento suficiente para guiar todas las acciones humanas, tampoco existe un ser humano que sea competente para recompensar los esfuerzos de acuerdo con el mérito.
La conducta individual, generalmente, se basa en la presunción de que el valor de las acciones personales y no su mérito, determina nuestras obligaciones en cuanto al agente. Independientemente de lo que pueda ser verdad en relaciones más íntimas, cuando se trata de negocios ordinarios de la vida no sentimos que la deuda con quien nos presta un servicio a costa de grandes sacrificios esté determinada por éstos, pues es indiscutible que dicho servicio pudiera habernos sido suministrado con facilidad por otro individuo. Las relaciones con nuestros semejantes se desenvuelven sobre una base justa si recompensamos el valor rendido con otro valor igual, sin inquirir lo que haya costado al sujeto actuante prestarnos sus servicios. El determinante de nuestra responsabilidad es la ventaja deducida de lo que otros nos ofrecen, no su mérito al proporcionárnoslo. Asimismo esperamos ser remunerados de acuerdo con lo que nuestros servicios valen y no por nuestro mérito subjetivo. Siempre que razonemos dentro del marco de las relaciones con personas en particular reconocemos generalmente que el distintivo del hombre libre no consiste en depender para su subsistencia de los puntos de vista de los otros sobre su mérito, sino tan sólo de lo que él tiene para ofrecerles. Únicamente si pensamos que nuestra posición o nuestros ingresos vienen determinados por la «sociedad» tomada como conjunto podemos ser recompensados de acuerdo con el mérito.