jueves, 26 de febrero de 2015

“Discutimos tanto sobre encuestas porque los políticos no laburan de políticos







“Discutimos tanto sobre encuestas porque los políticos no laburan de políticos

Guerra de encuestas 2015. Pero el mismo día en que Mauricio Macri aparece N°1 en algunas encuestas, aparece N°3 en otras. Y Sergio Massa, al revés: de N°1 a N°3 en esas mismas encuestas, aunque en otras sigue liderando. Es obvio que todo eso provoca un desprestigio de las encuestas. La pérdida de credibilidad sucede porque alguien utiliza las encuestas para intentar torcer el rumbo de la campaña preelectoral. Sin embargo, las encuestas no pueden reemplazar a la política. Tampoco el marketing. El desprestigio de la política es el motivo de la supremacía de las encuestas y del marketing. Esa fue parte del diálogo con Celia Kleiman, de la consultora Poll Data; y Pablo Knopoff, de Inosomía Consultores, este miércoles (25/02) en el programa Urgente24 Radio (Concepto FM 95.5).

"Si los que hacemos encuestas nos concentramos con rigor metodológico para brindar información iríamos por el buen camino. Estamos discutiendo sobre las encuestas porque falta debate político."
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Año electoral 2015 algo demorado porque el llamado 'caso Nisman' ocupó la agenda de los 2 meses iniciales del calendario. Entonces, al concluir febrero aparecen encuestas de opinión pública intentando recuperar el tiempo perdido. O reordenar el escenario. Interesante punto de vista: ¿realmente las encuestas pueden torcer el rumbo o es una exageración de parte de políticos desesperados porque se han quedado sin política? 

En Urgente24 Radio, la socióloga Celia Kleiman -de Poll Data- explicó una metodología habitual para que algunas encuestas resulten diferente a otras: “Las encuestas telefónicas, que son más baratas de hacer, tienden a dar resultados diferentes a las encuestas presenciales, que son más onerosas. La encuesta telefónica intenta marcar tendencia porque es de ejecución más veloz pero su universo no es la población total y se circunscribe a quienes tienen línea fija de telefonía, ni siquiera considera los teléfonos móviles. Y nos provoca un problema metodológico, o varios: ni siquiera se puede determinar con certeza el margen de error sino que el que se pone es puro formalismo”.

Por otra parte, su colega Pablo Knopoff, de la consultora Isonomía, hizo hincapié en la función de las encuestas: “¿Cuál es el uso de las encuestas? Hay que saber si hacemos encuestas con intenciones de buscar información para tomar decisiones o si las hacemos para un uso propagandístico”. 

Ambos concluyeron que los políticos hablan de las encuestas más que la gente, y el llamado 'círculo rojo' de la política lo hace para no hablar de ciertas carencias políticas: “Estamos discutiendo sobre las encuestas porque falta debate político”, agregó Knopoff.

Aquí el diálogo:

Edgar Mainhard: -Las encuestas son complicadas de comprender para muchos si en el mismo día (Mauricio) Macri lidera algunas y (Sergio) Massa otras, luego si Massa pasa de primero a tercero y (Daniel) Scioli sigue segundo en el peor mes d Cristina, alguna gente ya no entiende nada. ¿Cómo es que los resultados pueden ser tan diferentes entre las encuestas? Buenas tardes Celia Kleiman, titular de Polldata Consultores.

Claudio Chiaruttini: -Negro sobre blanco: ¿Cómo se hace una encuesta trucha?

Celia Kleiman: -No quisiera pensar en que se hacen truchas. Lo que pasa es que todas las encuestas que se publican son encuestas telefónicas. La encuesta telefónica marca tendencias pero el universo que consideran no es la población total sino quienes tienen y utilizan línea de telefonía fija y ahí ya estamos en un problema. Ni siquiera se puede determinar con certeza el margen de error. Una encuesta presencial es mucha más cara porque hay que poner personas tocando timbres de los hogares y mostrando las planillas, y lleva un mes para hacerla realmente bien. ¿Cómo se determina el nivel socioeconómico en una encuesta telefónica? Luego, hay segmentos que resultan sub-representados, en especial, el nivel educativo bajo y los jóvenes de 18 a 29 años. La diferencia en los resultados es enorme.

EM: -Pablo Knopoff, ¿cuál es tu opinión al respecto?

Pablo Knopoff: -Me animaría a sumar una pregunta: ¿cuál es el uso que se dará a esa encuestas? Si hacemos encuestas con intenciones de buscar información y tomar decisiones quien las tenga que tomar o si están pegadas a un uso propagandístico. Los resultados son muy visibles de los usos de las encuestas.

CCh: -Hay una estrategia que se usa de hace unos años en la Argentina y que consiste en 'construir la encuesta'. Es válida esta estrategia desde el punto político pero ¿cómo afecta esto al mundo de las encuestas?

CK: -Difundir una encuesta falsa es absurdo porque lo que dice en la encuesta no está presente en la realidad y la población no va a cambiar su punto de vista porque un encuestador afirme lo contrario. Tampoco influye en el votante la difusión de la intención de voto de otros. Influye más sobre el candidato y su campaña comunicacional, que a su vez determina la opinión del potencial elector. Las encuestas pueden ayudar al candidato a saber si lo está haciendo bien o mal pero no es una herramienta para aliviarle el trabajo de convencer al electorado.

CCh: -En el momento cuando estamos construyendo la campaña electoral, ¿la encuesta es un dato de información política y un acto político en sí mismo o no?

CK: -Quizás no lo es para la población.

CCh: -Pero ¿la gente no cree que las encuestas son veraces en la mayoría de los casos…?

PK: -No. Hay mucha discusión teórica pero en lo práctico hacemos testeos o apariciones de terceros y en ese sentido la incidencia es casi nula. Si vos publicás en un mismo día una encuesta que se contradice con otra es aún más reducido el nivel de incidencia. La política está haciendo un juego propagandístico de las encuestas.

CK: -Está sobredimensionada la importancia del impacto de la publicación de encuestas.

EM: -¿Existe la encuesta perfecta? ¿Existe un estándar metodológico que diga “esta es a prueba de error, críticas y sospechas”?

CK: -La encuesta más precisa es la encuesta hecha en hogares, donde mostrás el listado de candidatos en vivo y en directo a las personas, donde tenés una visión de unidades de viviendas y un recorrido de los barrios donde podés establecer un margen de error preciso.

PK: -Sí, coincido. Si trabajás metodológicamente con buena fe, con criterio no hay duda. En Argentina es difícil tener con absoluta certeza sobre los niveles socioeconómicos, muchos datos de los que tenemos es difícil confiar.

CCh: -¿No estamos hablando demasiado de encuestas porque en realidad lo que está faltando es construcción de los políticos o dialogo político de los políticos?

CK: -Es probable, por un lado. Las encuestas han surgido en 1983 que es cuando empezaron a aparecer con la democracia y luego se produjo un boom hasta esta exageración de depositar en ellas más de los que realmente dan.

PK: -Si los que hacemos encuestas nos concentramos con rigor metodológico para brindar información iríamos por el buen camino. Estamos discutiendo sobre las encuestas porque falta debate político.








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