miércoles, 11 de febrero de 2015

Tic–tac – Por Vicente Massot


Salvo en el supuesto —harto improbable, dicho sea al pasar— de que en el curso de las próximas semanas la fiscal Viviana Fein o quien fuese lograsen develar el misterio en torno de la muerte de Alberto Nisman, el tema —conforme transcurra el tiempo— perderá interés hasta prácticamente desaparecer de las portadas de los diarios, de las pantallas de televisión y de la consideración pública. No otra cosa sucedió —salvando las diferencias— con Cabezas, el comodoro Etchegoyen y María Lourdes Di Natale.
Lo expresado antes no es una especulación cínica ni tampoco la reflexión del pesimista por naturaleza respecto de los vicios argentinos.

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