El peor de los fanatismos es el religioso. Se basa en
certezas absolutas. Cuando alguien está seguro de que tiene a Dios de su lado
no le tiembla el pulso. Es lo que acabamos de ver en París. Y este peligro se
acrecienta cuando existen libros sagrados de los que se asegura que tras su
redacción está la inspiración divina.
Una de las medidas más exactas de la calidad de una sociedad
es la tolerancia frente a la irreverencia. Los tiranos no son capaces de
aceptar las burlas. Hitler, Stalin, Franco, no permitían caricaturas que los
ridiculizaran. En Cuba la primera publicación que clausuró Fidel Castro fue un
semanario humorístico llamado Zig-Zag. A partir de ese punto se prohibieron los
retratos humorísticos del Comandante y se liquidó cualquier vestigio de
libertad de prensa.
http://www.eldiarioexterior.com/rpido-llamen-a-voltaire-45106.htm
No hay comentarios:
Publicar un comentario