Lo que si debe existir en una sociedad democrática es virtud
(Montesquieu, El Espíritu de las Leyes), sin la
cual esta es imposible y en base a ella debe haber intelectuales, periodistas,
políticos y ciudadanos intrépidos, que defiendan la moral pacifica y
públicamente, para que el pueblo pueda juzgar, pero nunca reprimir en nombre de
ella.
La migración musulmana a Europa Occidental está creando
estas reacciones violentas que ya vivieron Noruega, los Países Bajos y España. Lamentablemente
la realidad nos muestra que el cóctel de una cultura pacifica con musulmanes
lleva a la violencia y esto no es explicable en términos sociales, sino
culturales, que son mucho más profundos.
La cultura que se está imponiendo en la Argentina es
tolerante con los violentos e intolerante contra los que ejercen el derecho de
defensa propia o la indelegable función del estado de proteger, si es necesario
por la fuerza legal, la libertad de sus ciudadanos. Se ha llegado hasta premiar
a los asesinos, indemnizándolos y brindándoles pensiones.
http://informadorpublico.com/2015/01/09/una-mezcla-explosiva/
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